Todas las organizaciones están integradas por seres humanos. Hombres y mujeres con personalidades, circunstancias, hábitos, antecedentes, formas de pensar y valores muy distintos. Sin menoscabo de que tal diversidad proporcione perspectivas originales para asumir proyectos, entre otras ventajas, eventualmente esto puede ocasionar conflictos que afectan el ambiente de trabajo y la productividad en general. Actualmente muchas empresas cuentan con especialistas en reclutamiento de recursos humanos y herramientas para evaluarlos. Pero ello no es suficiente para prever su potencial conversión en empleados conflictivos.  

¿Cómo gestionar las situaciones que pueden generar estos trabajadores y mantener una relación armónica entre los integrantes del equipo? ¿Cómo evitar que estos conflictos afecten la operatividad de la empresa? Sigue leyendo para conocer algunas sugerencias útiles.

Conductas habituales de los empleados conflictivos

Algunas veces pueden ser evidentes y otras no tanto. Los empleados conflictivos suelen generar discusiones con sus compañeros por motivos razonables o no. En el primero de los casos, el trabajador problemático no tiene la habilidad para plantear la situación que le disgusta, por lo que reclama en la forma menos adecuada o trata de resolverla por su cuenta, sin consultar con el grupo ni con la dirección. Cuando el motivo no tiene justificación, la conducta se repite, dejando entrever una actitud individualista, autoritaria y carente de empatía.

Las razones por las que estas personas reaccionan así van desde algo tan sencillo como la temperatura a la que quieren el termostato, hasta responsabilizar a otros de sus errores. Por muy buenos resultados que reporten este tipo de empleados, dejar pasar estas situaciones provocará el desagrado del resto de la plantilla; lo que se convierte en caldo de cultivo para un conflicto mayor.

Por otro lado, están los trabajadores desmotivados por muy diferentes causas: ya sea porque percibe que sus esfuerzos no son suficientemente reconocidos o por sentirse desplazado. También puede ocurrir que el responsable o director del departamento no tenga la habilidad para motivarlo y se limita a darle órdenes con total indiferencia. Una conducta común de estos empleados es limitarse a “hacer lo suyo”, sin involucrarse realmente ni aportar valor a su trabajo. No obstante, en casos más graves, puede dedicarse a difundir entre sus compañeros rumores y comentarios negativos sobre la compañía o los directivos. El propósito de ello es generar disconformidad y tensión entre el resto del equipo, en lugar de plantear directamente su problema a la administración. Como sea, esta situación desestabiliza el ambiente laboral. Incluso, puede afectar el employer branding de la empresa, si el empleado llegare a compartir su situación en redes sociales.

Medidas para gestionar situaciones con empleados conflictivos

Como dijimos al principio, dejar pasar estas situaciones, teniendo conocimiento de ellas, resulta perjudicial para la productividad e imagen de la empresa. Las siguientes son recomendaciones básicas para tratar con empleados conflictivos a partir de las que pueden generarse otras acciones complementarias.

Observar objetivamente y reunir información fiable

Tu perspicacia como responsable ha de ayudarte a observar por ti mismo las actitudes del personal a tu cargo, sin necesidad de espiarlos o abrumarlos. En este sentido, debes valorar objetivamente cualquier situación que consideres irregular. Si esta ocurre en tu ausencia y llega a tu conocimiento mediante otros empleados, evalúa los testimonios e intenta diferenciar los más objetivos. Igualmente, puedes apoyarte en las evaluaciones de desempeño. Con toda esta información has de trazar una estrategia para abordar al trabajador conflictivo de una manera adecuada.

Actuar de inmediato

Sin duda, esto es lo más básico que debes asumir como mánager. Ya sea por observación directa o mediante información de otros trabajadores, una vez que conozcas el problema debes trabajar en su resolución sin ninguna tardanza. Situaciones como estas pueden hacerse más difíciles de corregir si esperas a que la misma evolucione favorablemente por sí misma. Algo poco probable en realidad.

Escuchar a los empleados conflictivos

Con frecuencia, si un empleado está causando problemas en el sitio de trabajo es porque está expresando de manera inapropiada inquietudes que podrían ser justas y relevantes. Entonces, corresponde a sus superiores comprobar y validar estos motivos, si fuere el caso.

Para ello, debes reunirte en privado con el trabajador en cuestión, para plantearle asertivamente los aspectos de su conducta que están creando molestias. A continuación, anímale a plantear con franqueza la causa de su actitud. Probablemente, el empleado se pondrá a la defensiva o se alterará. Si esto ocurre, no trates de “suavizar” la situación. Por el contrario, y manteniendo la ecuanimidad, repite lo que le escuchaste decir y pídele que te confirme si lo entendiste bien. Tras esta confirmación, pregúntale cuáles son sus preocupaciones e intereses. Sé empático y escucha con atención sus planteamientos. Sólo así tendrás una mejor percepción del problema y podrás proponer soluciones apropiadas.

Establecer objetivos y responsabilidades

En efecto, los líderes de algunas empresas no detectan que algunas estructuras organizacionales y decisiones pueden causar comportamientos problemáticos. Al respecto, muchas organizaciones carecen de parámetros efectivos y concretos para la rendición de cuentas de sus colaboradores. En consecuencia, no es extraño que  surjan casos de empleados conflictivos.

Una característica del liderazgo es la capacidad para establecer objetivos concretos. Junto a estos, es indispensable contar con una guía de buenas prácticas alineadas con los valores de la empresa para cumplir tales propósitos. Del mismo modo, es indispensable determinar responsabilidades con claridad, precisando incentivos y consecuencias. De hecho, cuando los trabajadores asimilan que deben rendir cuentas por las decisiones que toman en su desempeño, evitarán conductas inapropiadas. Y de incurrir en estas de manera reiterativa, asumirán las consecuencias.

Plantear observaciones constructivas

Al momento de gestionar situaciones con empleados conflictivos, plantéales observaciones útiles y pertinentes que les ayuden a mejorar su actitud y rendimiento. Usualmente, estas indicaciones no son bien recibidas. En lugar de entenderlas como guías para mejorar, sentirán temor de no ser capaces de ponerlas en práctica o se pondrán a la defensiva, como dijimos antes.

Para lograr que las observaciones produzcan el efecto deseado en la actitud del empleado, expertos en la gestión de talento indican que estas deben incluir:

Un reconocimiento de lo que el empleado está haciendo bien

A pesar de crear conflictos, un trabajador probablemente está haciendo algo bien y es justo reconocerlo. Como dijimos, puede darse el caso de que el origen de su actitud esté en la falta de un estímulo por su dedicación a una tarea o proyecto.

Una valoración del desempeño actual del individuo

Aquí debe prevalecer la asertividad y la sinceridad, pues ha de expresarse lo positivo y/o lo negativo. Aun así, evita que la evaluación contenga comparaciones con otros compañeros de trabajo. Mejor intenta que tengan fundamento en hechos, pues los juicios personales podrían generar más ansiedad en el colaborador. Y esto dificultará el cambio de la conducta conflictiva a una más colaborativa y productiva. Aun cuando hayas escuchado los testimonios más fiables del comportamiento del empleado, permítele plantear su punto de vista.

Coaching

Por último, es imprescindible que dichas observaciones sean más que una eventual reunión. Puede ser una especie de coaching que integre consejos dirigidos a ayudar a los empleados conflictivos a aprender, cambiar de actitud y evolucionar en el campo laboral. Esto conllevaría el planteamiento de otros desafíos que el trabajador podría asumir. O bien, identificar habilidades duras y blandas en las que deba prepararse o mejorar. En fin, no te limites a imponerle instrucciones, ni lo presiones con amenazas. Busca involucrarlo en la solución del problema y convéncelo de las ventajas de cambiar su actitud. Mientras más implicado se sienta en el proceso, mejor asumirá las indicaciones.

Una mejor comunicación evita situaciones con empleados conflictivos

Los problemas con empleados conflictivos no se dan únicamente en organizaciones con jornadas laborales presenciales. Lo mismo ocurre en las que han asumido total y parcialmente el teletrabajo. Y para evitar estas situaciones, nada mejor que contar con las mejores soluciones de conectividad que te ofrece RedNew, distribuidor Vodafone para empresas. Pero, además de los planes más convenientes en fibra corporativa para voz y datos, también te suministramos las herramientas de colaboración más reconocidas. Nos referimos a G Suite, de Google y Office 365 de Microsoft. ¡Contáctanos y conoce todos los recursos y servicios que podemos proporcionarte para mantenerte conectado con tu equipo y aumentar la productividad de tu empresa!

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