Fortalecer las habilidades directivas para PYMEs es una prioridad si quieres garantizar el éxito de tu negocio emergente o ya establecido. Es cierto que gestionar una compañía pequeña no tiene las mismas exigencias que llevar el management de una gran corporación. Pero eso no excluye a los directivos de pequeños y medianos negocios de aplicar soft skills en el desempeño de sus actividades y en la interacción con sus colaboradores.

Visto de esta manera dirigir una PYME es la oportunidad para practicar actitudes y aptitudes que impulsen el crecimiento de la empresa. Incluso es positivo promover dichos comportamientos y valores entre los trabajadores, ya que esto les proporciona herramientas valiosas para su desarrollo profesional.

Soft skills y habilidades directivas para PYMEs

En concreto podemos definir las soft skills como aquellas habilidades sociales y personales que permiten la interacción positiva con compañeros de trabajo, clientes y proveedores. Tales actitudes nos ayudan a desarrollar las tareas de manera eficiente y a crear un ambiente laboral agradable y motivador. Incluso contribuyen a establecer vínculos productivos con los grupos de interés contemplados en la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa de la empresa.

Por tanto no es exagerado afirmar que las soft skills tienen tanta importancia como los conocimientos y destrezas para ejercer un oficio (hard skills). Esto se debe a que toda actividad laboral exige algún nivel de comunicación o intercambio entre personas. Aún en la actualidad, cuando el teletrabajo y el trabajo autónomo y freelance están en auge.

En esta perspectiva la adquisición y práctica de habilidades blandas es relevante por igual para ejercer cargos de cualquier jerarquía, desde los operativos hasta los directivos.

Las habilidades directivas para PYMEs más importantes

Realmente son muy comunes las pequeñas y medianas empresas que surgen como iniciativas de profesionales excelentes en sus áreas, pero con debilidades en soft skills. Lo mismo ocurre con muchos creadores y directivos de startups. En estos casos el ejercicio de habilidades sociales tiende a ser empírico, informal y hasta puede estar influenciado por el carácter y el estado de ánimo. En estas condiciones no es raro que ocurran conflictos que afecten seriamente la productividad de la compañía.

A continuación expondremos las habilidades directivas para PYMEs más importantes que debes conocer y poner en práctica para gestionar con éxito tu emprendimiento.

Liderazgo: la primera de las habilidades directivas para PYMEs

Aunque parezca obvio cuida de no confundir liderazgo con el poder de dar órdenes y ser temido entre tus colaboradores. Al contrario la tarea fundamental de un líder es persuadir y motivar a los integrantes de un equipo para trabajar en función de los objetivos de una organización. 

En esta perspectiva podemos decir que el liderazgo es una de las habilidades directivas para PYMEs más complejas porque reúne varias cualidades en sí misma. Algunas de éstas son:

  • Asertividad o capacidad de expresar con claridad, firmeza y respeto lo que queremos comunicar. Sin duda es una habilidad imprescindible cuando planteamos los objetivos de la empresa a los colaboradores y les asignamos las tareas a cumplir.
  • Capacidad de persuasión. Es decir la habilidad para exponer las consecuencias positivas de una acción, actitud o idea.
  • Cercanía o la facultad de ser accesible por parte de sus colaboradores, sin mediar jerarquías.
  • Conducta ejemplar. En esencia el líder debe tratar de ser un modelo de comportamiento y actitud para los integrantes del staff. Para ello debe ser un ejemplo real de puntualidad, responsabilidad, respeto, disciplina, organización, entusiasmo y solidaridad, entre otros valores.

Otras habilidades directivas para PYMEs imprescindibles

Capacidad organizativa y gestión del tiempo

Sin duda que saber priorizar las tareas y establecer los plazos de tiempo para su ejecución son condiciones indispensables en el liderazgo de empresas. A los efectos el directivo debe considerar los objetivos corporativos y del plan anual de la organización, así como los requerimientos reales de los clientes.

En otras palabras es preciso que el líder del negocio organice las actividades en orden de importancia. También es importante delegar tareas a los colaboradores de acuerdo con sus habilidades y experiencia. Asimismo los plazos de cumplimiento deben ser realistas en función del nivel de dificultad de cada acción.

Por otro lado es posible que se presenten tareas imprevistas que alteren el orden planificado, pero el directivo debe discernir cuáles son relevantes. Atender urgencias no debe convertirse en una costumbre ya que se distrae el tiempo y el esfuerzo que debe invertirse en las verdaderas prioridades. En función de esto es pertinente aplicar el principio de “management por objetivos y no por emergencias”.

Apertura a la participación y a los cambios: habilidades directivas para PYMEs esenciales

Igualmente escuchar y tener en cuenta los aportes de los colaboradores son condiciones que impulsan la motivación y el compromiso del talento humano. En este sentido las reuniones y las sesiones de lluvia de ideas (brainstorming) donde los integrantes del equipo participan activamente en la planificación de actividades y toma de decisiones tienen un impacto positivo en la productividad.

De igual manera, los directivos de PYMEs deben ser conscientes de la imparable evolución de la tecnología, de los negocios y de las relaciones laborales. En consecuencia deben permanecer atentos a los cambios y desarrollar la capacidad para adaptarse a ellos, dejando atrás los esquemas clásicos y obsoletos de gestión. Si el crecimiento y la expansión en el mercado son parte de la visión de la empresa, estas skills son imprescindibles para los directivos. 

Inteligencia emocional y empatía

Realmente es difícil excluir la inteligencia emocional y la empatía de una relación de habilidades directivas para PYMEs y grandes corporaciones. En la actualidad estas dos se encuentran entre las soft skills más valoradas por los departamentos de RRHH y son parte fundamental de las características de líderes excelentes.

En síntesis la inteligencia emocional se define como la habilidad de sustituir las respuestas emocionales negativas a estímulos y situaciones que comúnmente son perturbadores. Es obvio que se trata de una habilidad que se adquiere mediante un estudio cuidadoso del comportamiento humano y de nuestras propias reacciones. De la misma forma exige mucha práctica para asimilarla. 

Por su parte la empatía es reconocida como la capacidad de escuchar y entender las razones de otra persona sin necesariamente estar de su parte. Básicamente se trata de reconocer y respetar la posición y emociones del otro con sus diferencias de criterio y circunstancias particulares.

Ambas habilidades son fundamentales para los procesos de negociación con clientes y proveedores, así como para la resolución de conflictos con o entre miembros del equipo.

Para finalizar, recomendamos profundizar sobre éstas y otras soft skills relacionadas con el liderazgo, teniendo en consideración su importancia para la productividad del emprendimiento y el establecimiento de un clima laboral positivo.

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