También se le conoce como Síndrome del Trabajador Quemado y hace referencia al estrés laboral crónico. Los síntomas de una persona que lo padece suelen ser un prolongado agotamiento físico y mental que puede conllevar a que la autoestima y la personalidad del trabajador se vea afectada. En este artículo te hablaremos del síndrome de burnout, uno de los problemas más comunes en el trabajo.

Es un síndrome de desgaste profesional que es originado por exigencias excesivas de trabajo, conllevando a un estrés crónico y de insatisfacción laboral. La persona que lo padece puede presentar dolores de cabeza, insomnio y náuseas. Para evitar que todo esto ocurra es necesario tratarlo a tiempo. Veamos con detalle síntomas, causas y tratamiento.

Principales síntomas del síndrome de burnout

Una vez hecho un primer resumen sobre qué es el síndrome de burnout, ahora pasamos a desarrollar algunos de los principales síntomas que presenta la persona que lo padece:

  • Cansancio físico y mental: el trabajador comienza a perder energía tanto física como mental. En cuanto a la física están: aumento de peso, dolores musculares, problemas gastrointestinales, pérdida del apetito, migraña, ciclo menstrual irregular, etc. Con respecto a la parte mental, los principales síntomas son: estrés, ansiedad, depresión e insomnio.
  • Cambios en la personalidad: el trabajador comienza a presentar cambios en su comportamiento. Por ejemplo, se muestra indiferente y desapegado, esto provoca que no cumpla con su trabajo como es debido. Además, esto afecta la relación con sus otros compañeros de trabajo, pues se vuelve más irritable y el trato se endurece. Ese cambio que presenta lo perciben los otros trabajadores, pero también su familia y su entorno.
  • Baja productividad y desmotivación: los dos puntos anteriores conllevan a la frustración y falta en el cumplimiento de su trabajo. El trabajador no atiende sus tareas, es olvidadizo y como no puede concentrarse debidamente presenta desidia en su trabajo.

Todo lo mencionado se vuelve un círculo vicioso y la persona afectada ya no vuelve a ser el mismo de antes, por lo que esta circunstancia le dificulta avanzar en el trabajo.

Causas que originan el síndrome del trabajador quemado

Dos de las principales causas que originan el burnout laboral son las condiciones y el entorno laboral. El origen de sus síntomas suelen ocurrir por las excesivas exigencias en el cumplimiento del trabajo. A continuación, las principales causas.

  • La organización: excesivo burocratismo y poco tiempo para realizar las tareas; por ejemplo, una circunstancia que provoque dedicar más tiempo de lo normal a las tareas y que implique llevar trabajo a casa. Además, una organización inadecuada puede generar que los niveles de estrés se eleven al no haber reemplazos por ausencias temporales.
  • Expectativas del trabajador: los trabajadores presentan sus propias expectativas laborales, que en ocasiones no se ajustan a la realidad y adaptarse a ellas se produce lentamente. Además, cuando las expectativas son muy altas y no logra cumplirlas, entonces puede generarse apatía, cansancio, ansiedad, tristeza, etc.
  • Rasgos personales: en sí, no hay un perfil de persona que pueda sufrir de esta enfermedad relacionada con el trabajo, pero hay algunas cualidades y rasgos de la personalidad que lo hacen más propenso. Este desgaste profesional suele aparecer en aquellas que son inseguras, dependientes y conformistas. También las que son muy perfeccionistas y tienen baja autoestima.

Consejos para quienes padecen síndrome de burnout

La persona que padece el síndrome de burnout podrá recuperarse si lleva a cabo lo siguiente.

 Buscar apoyo social

  • El hablar con alguien que desea escuchar, estar cara a cara con esa persona puede ayudar mucho a reducir el estrés.
  • La persona que escucha no necesariamente será la que cure su estrés, con escuchar atentamente y sin juzgar es suficiente.
  • El hecho de abrirse con alguien no representa una carga, pues muchas personas se sienten halagadas de que confíes en ellos.
  • Ser más sociable con los compañeros de trabajo. Al establecer amistades en el entorno laboral pueden aliviarse los síntomas de estar quemado en el trabajo.
  • Cuando no se tiene a nadie a quien recurrir, nunca es tarde para entablar amistades con otras personas.

Ejercitarse con frecuencia

  • Ejercitarse al menos una media hora diaria. En caso de no poder, al menos con 10 minutos diarios es suficiente, aunque sea caminando.
  • Hacer ejercicios que involucren piernas y brazos. Es una buena manera de elevar el ánimo, relajar la mente y el cuerpo, mejorar el enfoque y aumentar la energía.
  • Para aliviar el estrés, es bueno centrase en el cuerpo y que se sienta bien mientras practicas ejercicios. Por ejemplo, percibir la sensación en los pies con el suelo o cómo el viento pasa por el rostro.

Cambiar la visión del trabajo

  • Valorar lo que haces. Es importante concentrarse en las partes del trabajo que más nos gusten; puede ser incluso charlar con los compañeros durante el almuerzo.
  • Buscar un equilibrio en nuestra vida. Al estar insatisfecho en el trabajo, hay encontrar lo que nos da satisfacción y, si no es allí, entonces tratar de buscarlo en familia, pasatiempos o amigos. Es importante concentrarse en aquella parte de la vida que nos de alegría.
  • Apreciar el tiempo libre. Hay que descansar en nuestro tiempo libre; por ejemplo, disfrutando de unas buenas vacaciones o realizando actividades que alivien el estrés.

Mantener una alimentación saludable

  • Disminuir el consumo de azúcar y de carbohidratos refinados, ya que son alimentos que afectan la energía.
  • Reducir la cafeína, las grasas trans y todos los alimentos que tienen conservantes químicos.
  • Eliminar el tabaco. Fumar puede parecer que ayuda a relajar, pero es todo lo contrario porque la nicotina es un estimulante que facilita la ansiedad.
  • Consumir alimentos ricos en Omega3, como pescado, algas, nueces y semillas de lino.

Descubre más sobre el síndrome de burnout y otros problemas laborales

Esperamos que toda esta información sobre el síndrome de burnout te haya resultado útil. Por supuesto, queremos remarcar que si te ves en esta situación, la mejor recomendación es que pidas ayuda profesional sin dudarlo. También queremos invitarte a que leas otros de nuestros artículos que te pueden resultar de gran interés como el del síndrome del impostor o cómo gestionar la relación con empleados conflictivos.